Este es un proyecto de comunicación que busca aportar nuevos tipos de respuestas a temas contemporáneos donde las religiones, los sistemas políticos, la publicidad y la ciencia han aportado solamente respuestas parciales.
Los artículos analizan temas de actualidad desde una perspectiva ética y profunda, pero siempre aterrizado a cuestiones prácticas y comunes al ser humano de hoy.
El cuarto ojo es una columna de valores porque somete los temas de actualidad a un análisis ético pero no sectario ni doctrinario. La única bandera de esta columna es la defensa de un ideal de ser humano realizado y libre.
Hay un componente espiritual en las lecturas que surge del no rechazo a la existencia de una realidad no material, sin que esto signifique estar alineado con ninguna religión o doctrina.
¿Esotérico?
En esta era pocas personas siguen pensando que no existe una realidad más allá de lo material. Apariciones, brujería, sanaciones energéticas, telepatía, y fenómenos paranormales en general son temas que difícilmente pueden seguir siendo ignorados por el ciudadano común, pero al ser temas no tratados por los medios serios, existe un enorme vacío de información confiable sobre estos asuntos.
El cuarto ojo analiza estos temas con mente abierta y sin preconceptos ni en contra ni a favor. A menudo se echa mano de investigaciones en las fronteras de la ciencia que han entrado a someter a pruebas científicas a este tipo de temas.
Hay una tendencia hacia dejar de asociar necesariamente cualquier concepto paranormal con la superstición y la ignorancia. Hay un reencuentro entre ciencia y espiritualidad que bien podría ser la solución al divorcio entre ciencia y religión que en parte nos tiene sumidos en la crisis de valores que vive el mundo de hoy.
Contemporáneo pero tradicional
Que el ser humano es una dualidad animal-dios ha sido conocido por muchas culturas de la antigüedad. El cuarto ojo echa mano de sabiduría ancestral reciclada para ser comprensible para el ciudadano contemporáneo.
Aunque suene a ciencia ficción, hay profecías registradas siglos atrás que pregonan la apertura del conocimiento previamente considerado esotérico a la humanidad a inicios del siglo 21.
El cuarto ojo reporta sobre esa área del conocimiento donde las filosofías ancestrales que tienen respuestas globales a los dilemas básicos del ser humano se encuentran con los hallazgos de la fronteras de la ciencia.
Este es un esfuerzo periodístico por traducir a lenguaje comprensible conocimiento místico e información previamente catalogada como charlatanería, superstición, o conocimiento esotérico.
Hacia un estilo de vida responsable
El cuarto ojo es periodismo de actualidad en el sentido que reporta sobre acontecimientos del momento, pero es periodismo de opinión porque la columna tiene una postura ideológica que se refleja en los artículos.
Dicha postura es abogar por un estilo de vida responsable. Nuestra sociedad asocia lo ético y lo responsable con lo aburrido, o cuando menos lo poco cool.
Los artículos de El cuarto ojo siempre reivindican la responsabilidad en las acciones de la persona no como un sermón de iglesia con poco contacto con la realidad sino como un estilo de vida.
Toda la información presentada en El cuarto ojo tiene un riguroso filtro científico en el sentido de sólo presentar información fundamentada y de fuentes confiables.
El renacer espiritual de Occidente es en parte el producto más refinado de la revolución científica. Es la mente abierta y curiosa luego de haber superado sus temores a lo intangible, a lo desconocido.
La filosofía de El cuarto ojo combina el amor por la verdad del método científico, la apertura hacia la existencia de realidades no materiales de las religiones y la genuina preocupación por el mejor funcionamiento de nuestras sociedades de las escuelas humanistas.
El resultado es una línea de pensamiento que eventualmente y de manera natural conduce a quien la sigue a ser seres humanos más libres, solidarios y felices.
¿Qué no es El cuarto ojo?
El cuarto ojo no es lectura de espiritualidad. Se evita usar lenguaje que podría ser interpretado como “místico” o “newager” pues el target de este proyecto son precisamente personas no interesadas en estos temas.
El cuarto ojo no es indiferente a los problemas del mundo pero tampoco adopta banderas políticas de lucha de clases.
El cuarto ojo es periodismo comprometido porque pretende ser ente de elevador del nivel ético de las sociedades, pero por medio del mejoramiento del individuo.
El cuarto ojo no representa ninguna religión ni escuela de pensamiento. Es un trabajo de investigación que asume como reto la defensa de los valores universales.
Valores como el respeto, la tolerancia y la compasión, que surgen como consecuencia de llegar a comprender formas de conocimiento hasta ahora oculto.
¿De dónde viene el nombre El cuarto ojo?
Es una alusión al término “tercer ojo”, que normalmente se asocia con los temas místicos. Allí está el periodismo new age, dedicado a difundir el conocimiento esotérico en el mundo.
El problema es que el lenguaje de este tipo de periodismo se basa en la intuición y por eso muchas veces luce insuficientemente documentado a la mente racional.
Eso crea una brecha: por un lado personas iniciadas en el misticismo escribiendo para otras personas iniciadas en el misticismo. Y personas ajenas a éste escribiendo para personas ajenas a éste.
El cuarto ojo es lectura con una óptca mística pero siempre relacionada con investigaciones científicas que dan solidez al enfoque y que lo vuelven comprensible para gente no involucrada con la espiritualidad.
Cuarto ojo, en este contexto, significa la síntesis entre ciencia y espiritualidad. Es la síntesis entre ying y yang, entre Oriente y Occidente. Es el signo de este siglo.
”Cuarto ojo” significa la síntesis entre ciencia y espiritualidad. Es la síntesis entre ying y yang, entre Oriente y Occidente. Es el signo de este siglo.